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Fin a las sociedades fantasma

Por julio 22, 2021 No hay comentarios

Seguro que más de una vez has escuchado hablar negativamente de algo llamado “sociedades fantasma”. Estas son un tipo de empresa que se utiliza para diversos fines, y no todos ellos son ilegales per se.

Sin embargo, hay quienes utilizan este tipo de sociedades para eludir el pago de impuestos o, incluso, blanquear dinero proveniente de acciones ilegales.

Hacienda lleva tiempo queriendo darles caza a este tipo de empresas que se utilizan para fines contrarios al ordenamiento jurídico se ha aprobado una ley que busca poner fin a las sociedades fantasma de una vez por todas.

Se trata de la Ley 11/2021, de 9 de julio, de medidas de prevención y lucha contra el fraude fiscal. Esta ley prevé un paquete de normas que buscan luchar contra la elusión fiscal y que, por supuesto, afectan de manera directa al funcionamiento del mercado interior.

En este artículo vamos a indagar en esta ley y veremos de qué manera pondrá fin a las sociedades fantasma.

¿Qué es una empresa fantasma?

Antes de entrar a hablar de la ley y de cómo se pretende eliminar a las sociedades fantasma que realizan actos fraudulentos, hay que hablar de qué es exactamente una empresa fantasma.

Mediante algo llamado “ingeniería fiscal”, algunas grandes empresas crean otras sociedades más pequeñas con el fin de utilizarlas para obtener financiación, disminuir la presión fiscal de la empresa “madre”, mantener el control del conglomerado empresarial o canalizar transacciones.

Una sociedad fantasma es una empresa sin activos propios y sin operaciones comerciales conocidas. Y lo cierto es que la mayoría de estas empresas tienen fines legales, como por ejemplo albergar las acciones de otra empresa o facilitar transacciones internacionales.

Como hemos dicho, las sociedades fantasma no son necesariamente ilegales, pero sí que se suelen utilizar con fines fraudulentos, como por ejemplo la evasión de impuestos.

Esta acción ilegal se suele llevar a cabo canalizando los ingresos internacionales a través de estas sociedades, para evitar pagar los impuestos que se deben reportar en el propio país. Pero, además, las empresas fantasma son utilizadas para lavar el dinero obtenido mediante la corrupción política, o la venta de drogas y armas.

Hacienda hace una limpieza

En 2021, Hacienda pretende hacer una limpia de las sociedades fantasma. ¿De qué manera se llevará a cabo?

Hacienda va a retirar los números de identificación fiscal (NIF) de las empresas fantasmas que sean sospechosas de fraude.

Algo a tener en cuenta es que, actualmente, unas 700.000 empresas en España se encuentran inactivas. Esto se debe a que muchos empresarios no cumplen con su obligación de dar de baja la empresa cuando su negocio ha cerrado, con la esperanza de poder abrirlo en el futuro y ahorrarse los gastos de constitución.

Hacienda quiere dar de baja todas esas empresas que no tienen actividad para hacer una limpieza de sociedades fantasma. Pero, ¿cómo va a conseguir hacerlo? Veamos cómo se han modificado la Ley General Tributaria y la Ley del Notariado para hacer efectiva esta medida.

Modificaciones de la Ley General Tributaria

Cuando las empresas fantasma pierdan su NIF, también perderán su validez a efectos identificativos y la posibilidad de que las entidades de crédito realicen cargos o abonos en sus cuentas.

Además, la revocación del NIF se publicará en el BOE y esto implica que, mientras que no se rehabilite el NIF, ningún notario podrá autorizar un instrumento público relativo a actos jurídicos, contratos, negocios jurídicos, declaraciones de voluntad…

En el único caso en que la eliminación de ese número de identificación fiscal no tendrá efecto será cuando Hacienda exija cumplir con obligaciones tributarias que la empresa tuviese pendientes.

Modificaciones de la Ley del Notariado

Cuando se acrediten ante un notario las escrituras públicas de constitución de una sociedad, el Notario estará obligado a incluir el número de identificación fiscal.

Por lo tanto, antes de autorizar cualquier escritura pública, acta o póliza, el notario tendrá que consultar la lista de NIF revocados y, en caso de que ese lo haya sido, deberá abstenerse de autorizar o intervenir cualquier instrumento público de esa empresa.

Además, el Consejo General del Notariado le suministrará a la Agencia Tributaria toda la información relativa a las operaciones que se hayan llevado a cabo incumpliendo la obligación de notificar al notario el número de identificación fiscal, e, incluso, cuando pretendan otorgar un documento público con el número de identificación fiscal revocado y no rehabilitado.

Con estas medidas y la nueva ley, se pretende que las empresas fantasma fraudulentas dejen de existir. Después de todo, una sociedad que no tiene actividad porque su negocio ha cerrado, debe ser disuelta, liquidada y extinguida. Y, en caso de que retome su actividad, puede volver a constituirse.

De este modo, las empresas fantasma serían eliminadas y no se podría llevar a cabo en su nombre ninguna acción, más allá del pago de los impuestos correspondientes que quedan pendientes en su nombre.

 

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